La exministra del Interior Carolina Tohá (PPD) planteó que los condenados por violaciones a los derechos humanos que estén agonizando puedan pasar sus últimos días con sus familias. Sus dichos abrieron una nueva grieta en la oposición.
De acuerdo con BioBioChile, la exministra recibió el respaldo del senador Fidel Espinoza, socialista con militancia suspendida. Sin embargo, la propuesta no logró apoyo transversal en la centroizquierda.
El debate partió con la muerte de Juan Aliste Vega, exintegrante del Movimiento Juvenil Lautaro condenado por el homicidio del cabo de Carabineros Luis Moyano. Aliste murió de cáncer el domingo 11 de octubre, sin que se resolviera su solicitud de indulto por razones humanitarias.
En el podcast Al Pan Pan, Tohá sostuvo que Aliste "debió haberse ido en sus últimas horas a su casa". Extendió esa idea a los condenados por lesa humanidad, aunque precisó que debería ocurrir "sin necesidad de que el Presidente intervenga, sin necesidad de indultarlo por su pena".
"Lo que le hace bien (al país) es que seamos humanitarios con todo el mundo, independiente del bando de donde es", afirmó. Su apuesta apunta a los mecanismos institucionales existentes, no a los indultos presidenciales.
Espinoza defendió una postura similar en una columna en Radio Biobío titulada "Abrir la puerta sin cerrar la memoria". "Chile no puede fundar su futuro sobre el ensañamiento", escribió. Según el senador, quien está postrado o devastado por el alzhéimer "ya no está eludiendo a la justicia de los hombres".
El senador del PPD Pedro Araya se sumó, con un matiz. Recordó que su padre fue preso político y torturado en dictadura. "No podemos cerrarnos a un gesto mínimo de humanidad para una persona que está muriendo", dijo a La Tercera. Aun así, descartó el indulto y prefirió beneficios o conmutación de penas.
El rechazo llegó desde varios partidos. La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, recordó que los condenados cumplen penas por secuestro, tortura y homicidio calificado. "Indultar no es una posibilidad", afirmó, y pidió no politizar la discusión.
Su compañero de bancada Juan Luis Castro cuestionó la distinción de Tohá. "No es homologable lo que hemos vivido en Chile en materias de derechos humanos", dijo, y agregó que le llama la atención porque "no ha sido su línea sostenida en el tiempo".
Desde el Frente Amplio, el diputado Jaime Bassa calificó los dichos como "profundamente equivocados y políticamente irresponsables". Consideró "inaceptable" usar el caso Aliste para abrir un debate sobre beneficios a condenados por crímenes del Estado.
El senador democratacristiano Iván Flores fue tajante: "Los criminales de lesa humanidad deben terminar sus días donde están, en la cárcel". La diputada comunista Lorena Pizarro, hija de un detenido desaparecido, también criticó a la exministra.
La discusión no es nueva. Desde el retorno a la democracia, la situación de los reos de Punta Peuco y otros penales enfermos ha dividido a la centroizquierda. Esta vez el contexto pesa más: sectores de derecha promueven solicitudes de indulto y el Gobierno todavía no define qué rol asumirá frente a estos casos.


