Para la mayoría de los chilenos, la democracia ya no se explica por el derecho a votar. Se explica por la seguridad en el barrio, por la eficiencia del sistema de salud, por sentir que la ley se aplica igual para todos. Eso es lo que muestra una encuesta aplicada en 2025 en Chile, Costa Rica y El Salvador, según informó La Tercera, y cuyos resultados retratan a una ciudadanía que valora la democracia principalmente por sus frutos, no por sus procedimientos.
El estudio forma parte de la investigación doctoral en Ciencias Sociales de Jesús Guzmán, investigador de la Universidad Diego Portales (UDP), y buscó medir qué entienden las personas por democracia, cuánto valoran sus distintos componentes y qué tan dispuestas estarían a tolerar medidas que la debiliten si eso implica resolver los problemas más urgentes del país.
En Chile, la característica más mencionada para definir una democracia fue la igualdad ante la ley, con 60,3% de las respuestas. Le siguieron la existencia de servicios públicos eficaces, con 55,3%, y la seguridad ciudadana, con 51,8%. Las elecciones libres, símbolo clásico del sistema democrático, obtuvieron apenas 21,1% de las menciones, posicionándose entre los atributos menos relevantes para los encuestados.
"Lo que más me sorprendió es que la ciudadanía entiende la democracia principalmente por eso y no tanto por sus procedimientos. En Chile esto es especialmente marcado", señaló Guzmán.
El investigador describe un electorado que asocia la democracia con atributos institucionales, como la independencia del poder judicial, la transparencia y la separación de poderes, y con resultados comprobables en la vida diaria. Los procedimientos electorales quedan relegados a un segundo plano.
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio apunta a la relación entre vulnerabilidad económica y tolerancia al retroceso democrático. Quienes enfrentan mayores dificultades materiales muestran una disposición más alta a aceptar medidas que restrinjan garantías democráticas, siempre que esas medidas prometan resolver sus problemas más urgentes. El miedo al crimen emerge como uno de los factores que más erosiona la adhesión ciudadana a los mecanismos institucionales.
Los datos fueron recabados en 2025 en los tres países estudiados. La encuesta contempló además diferencias generacionales en la concepción de la democracia, un hallazgo que Guzmán identificó como uno de los más significativos, y cuyos detalles serán parte de su defensa doctoral en la UDP.
