Ley de reconstrucción: un giro indispensable El llamado proyecto de reconstrucción fue aprobado por la Cámara de Diputados. En primera lectura el gobierno se anotó un triunfo y la oposición cosechó una derrota.
El gobierno pagó por esta aprobación costos importantes: confirmó su imagen de intransigencia forzando un trámite exprés y le dio a Parisi y al PDG un protagonismo que puede costarle caro a futuro. El ministro Quiroz no pudo conseguir el voto favorable a la idea de legislar de ninguna de las bancadas de oposición.
Por el contrario, generó tensiones y profundizó la animadversión y el resentimiento en su contra. Para la oposición el resultado tampoco es bueno.
Aparece como una fuerza estéril que no obtuvo prácticamente nada y su desempeño marcado por el afán obstruccionista de algunos diputados. Objetivamente, no consiguió proyectar la imagen de una fuerza responsable portadora de una propuesta alternativa.
Para el país como conjunto el balance es negativo. Representa un nuevo episodio del ciclo de alternancias destructivas que afecta a Chile desde el 2010, razón principal del estancamiento económico de la última década.