El cientista político y académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Alejandro Olivares, apuntó a que la iniciativa emblema del Ejecutivo, el proyecto de Reconstrucción Nacional, ha avanzado en el Congreso sin mayor diálogo entre el Gobierno y la oposición. En colaboración con el presidente de la instancia, el diputado republicano, Agustín Romero, el Ejecutivo logró que la iniciativa fuera rápidamente despachada de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, pese a la solicitud de la oposición de alargar los plazos del debate y a su posterior estrategia del “tsunami” de indicaciones.
Los parlamentarios oficialistas además hicieron valer su mayoría en la Comisión, aprobando medidas clave como la disminución al impuesto empresarial del 27 al 23% y la invariabilidad tributaria. En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, Olivares sostuvo que el Gobierno ha realizado, con el oficialismo, “un proceso de cerrar filas y de mantenerlo ordenado”, mientras que con la oposición “prácticamente no ha conversado”.
“Lo que está haciendo es tratar de avanzar a toda costa y eso es bastante complicado para el funcionamiento de las instituciones, porque olvida que el Ejecutivo y Legislativo tienen que tener cierto diálogo y cierta capacidad de interacción”, observó. El analista afirmó que las políticas públicas “y particularmente las que tienen que ver con temas tan complejos, no pueden imponerse, sino que tiene que existir cierto consenso en su desarrollo, su origen y en su implementación”.
“Cuando esto se impone y no hay un diálogo, efectivamente es una visión muy ideológica y que no responde necesariamente a las necesidades de la población”, agregó. A juicio de Olivares, “el Congreso juega ese rol de poder enriquecer las propuestas, poder agregar alternativas y poder dar viabilidad de funcionamiento.
Si el Ejecutivo insiste en no considerar al Congreso para este tipo de cosas, saltárselo o ponerle el pie encima, básicamente lo que van a salir son leyes o acuerdos que tienen baja legitimidad”, estimó. Requerido sobre los motivos del Gobierno para avanzar rápidamente en la tramitación del proyecto de Reconstrucción, el cientista político habló de una “inexperiencia”, “de no entender cómo funciona el proceso legislativo y además, un voluntarismo de querer tomar el control de la agenda, de querer hacer cosas”.