Diego Schalper, diputado de Renovación Nacional, fue uno de los cuatro parlamentarios de su partido que votaron contra la admisibilidad de la acusación constitucional impulsada por la derecha contra Nicolás Grau, el exministro de Hacienda. La decisión le generó cuestionamientos desde el propio Chile Vamos, pero el legislador optó por defender su postura y denunció lo que describe como un clima cada vez más hostil hacia quienes piensan diferente en el Congreso.
Según informó BioBío Chile, el parlamentario relató en Radio Infinita que varios colegas le habían dicho en privado que compartían su posición, pero que no se atrevían a expresarla públicamente por temor a las represalias. "Colegas de distintos partidos me decían: 'mira, yo te encuentro razón, pero me muero del susto de votar en esta dirección porque el nivel de agresividad que voy a padecer va a ser tremendo'", reprodujo.
La semana en el Congreso estuvo marcada por dos tensiones paralelas: la votación de la acusación constitucional contra Grau y las posiciones encontradas dentro de Chile Vamos frente a la megarreforma que impulsa el Ejecutivo. Para Schalper, ambos episodios revelan una dinámica que se ha ido instalando en la política chilena.
"Cuando uno defiende la libertad, la tiene que defender en todos los frentes y uno de los frentes más importantes es la libertad de opinión, la libertad de pensar distinto", sostuvo el diputado.
Schalper lamentó que las discrepancias políticas estén derivando cada vez más en descalificaciones personales en vez de abrir espacios para el debate. A su juicio, cuando alguien plantea una disidencia, la respuesta habitual ya no es "estudiémoslo, conversémoslo, veámoslo", sino descalificar.
El parlamentario llamó a que el balance de esta semana sirva como "punto de inflexión" para desafiar lo que describió como una dinámica de "permanente conflictividad" que algunos sectores parecen querer sostener. "Jugársela porque sea posible pensar distinto", resumió Schalper, fue la apuesta que quiso levantar con su voto.