El Tribunal Constitucional (TC) lleva a cabo este miércoles una extensa audiencia pública para escuchar las intervenciones de 56 representantes de organismos e instituciones los requerimientos de inconstitucionalidad presentados por la oposición -y recientemente por el Ejecutivo- a la megarreforma impulsada por el Gobierno. Durante la sesión destacó la participación del exministro de Justicia y de Seguridad del Gobierno de Gabriel Boric, el abogado Luis Cordero, en representación de la Asociación de la Industria del Salmón.

En su intervención, el otrora secretario de Estado defendió la norma que faculta la microrrelocalización de jaulas de cultivo sin requerir una nueva evaluación de impacto ambiental. "Una jaula de cultivo de salmones en un fiordo del sur, instalada hace 30 años aproximadamente, hoy sabemos que moverla 300 metros mejoraría las corrientes, oxigenaría el fondo marino y reduciría el impacto.

Eso es una microrrelocalización. Lo que se presenta en rigor no es un problema de Constitución; lo que en rigor existe es un desacuerdo de mérito, pero los desacuerdos de mérito en la legislación se resuelven en el sistema democrático", argumentó Cordero ante los ministros.

Su aparición en el TC no cayó bien en el mundo de la centroizquierda: "No hay un conflicto de interés jurídicamente consagrado. Tengo la mejor opinión del exministro, pero creo que hay que mantener una sana distancia entre los intereses económicos y la política", opinó el senador Diego Ibáñez (Frente Amplio).

Reparos de ONGs medioambientales La postura de Cordero fue refutada en la misma instancia por la Fundación para el Desarrollo Social, a través de su representante Diana Vega: "Si un proyecto cambia de localización, es ingresado nuevamente al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental. ¿Por qué las relocalizaciones deben salirse de esa norma?