Cuatro personas perdieron la vida este martes tras una colisión entre un tren de pasajeros y un minibús escolar en la localidad belga de Buggenhout, en el norte del país: el conductor del autobús, un acompañante y dos de los siete menores a bordo. "El balance es especialmente duro: cuatro víctimas mortales.

Entre ellas, el conductor del autobús, de 49 años; la acompañante, de 27 años, y dos menores, de 15 y 12 años", dijo una portavoz de la Fiscalía de la provincia de Flandes Oriental en una rueda de prensa. Otros cinco niños fueron trasladados al hospital en estado grave y crítico.

"En este momento su situación es estable", aseguró el alcalde del municipio, Geert Hermans. La colisión tuvo lugar en torno a las 8:15 hora local cuando, según la portavoz de la policía federal de Bélgica, An Berger, el minibús circulaba por una vía paralela a la línea ferroviaria y quiso girar a la izquierda, cruzando las vías.

"El paso a nivel estaba efectivamente cerrado y el autobús, por razones que desconozco y que determinará la investigación judicial, forzó el paso", dijo el ministro de Transporte de Bélgica, Jean-Luc Crucke. "Había un tren que llegaba en ese momento; en esas condiciones, el accidente era inevitable", recalcó.

La Fiscalía abrió una investigación sobre las circunstancias del accidente, para lo que nombró a un perito en tráfico que "deberá arrojar más luz sobre cómo pudo producirse el accidente y cuáles fueron sus causas, (que) aún no están claras", afirmó el Ministerio público. "Lo que sí sabemos es que la barrera estaba cerrada y la señal roja estaba encendida.