El desalojo y demolición en los campamentos Fuerza Guerrera y Agua Salada del Cerro Centinela comenzó pasadas las 10:30 horas de este martes, en la comuna de San Antonio. La maquinaria pesada derribó alrededor de 30 techos en el lote donde viven 115 personas bajo 156 construcciones, de acuerdo a cifras del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
El operativo dejó dos incidentes. Una mujer quedó detenida por daños a un vehículo fiscal y por amenazar de muerte a un carabinero. El segundo caso involucró a un hombre que se resistió a abandonar su vivienda antes de la demolición. La general Patricia Vásquez, jefa de la Quinta Zona de Carabineros de Valparaíso, aclaró que el individuo tenía antecedentes policiales pero sin causas vigentes, y que fue conducido a una comisaría tras negarse a presentar sus documentos de identidad.
"No hubo agresión a carabineros de servicio, pero se le tuvo que realizar un control de identidad, puesto que se le solicitaron sus documentos y se negó a ello", señaló la general Vásquez.
Fuera de esos dos episodios, las autoridades evaluaron positivamente la jornada. No hubo barricadas, cortes de tránsito ni incidentes de mayor envergadura. El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, atribuyó el resultado al trabajo coordinado entre Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), que incluyó vigilancia de inteligencia y el uso de un dron para sobrevolar el sector la noche anterior y detectar posibles obstáculos.
El operativo de este martes forma parte del proceso de desalojo más extenso en el Cerro Centinela. El Minvu contabiliza 156 techos y 115 personas en el lote intervenido, y la jornada transcurría sin mayores novedades al momento de entregarse el balance oficial.