A menos de una semana para que la Cámara de Diputados decida el futuro polÃtico del exministro Nicolás Grau, los impulsores de la acusación constitucional hacen cuentas para reunir los votos, la defensa desplegó su primera gran ofensiva para intentar frenar el libelo que podrÃa terminar en el Senado; y la oposición amenazó con una ofensiva similar contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. De esta manera, con un escrito de 161 páginas y una exposición que se extendió por más de una hora, el constitucionalista intentó instalar una idea central: que la acusación no cumple con los requisitos mÃnimos para seguir adelante.
Según planteó, los acusadores no logran demostrar una relación directa entre las decisiones adoptadas por Grau y las supuestas infracciones constitucionales que se le atribuyen, transformando diferencias sobre proyecciones fiscales en una responsabilidad personal del exministro. Sin embargo, mientras Zapata desplegaba sus argumentos jurÃdicos, fuera de la sala seguÃa desarrollándose otra discusión que podrÃa resultar igual de importante para el futuro de la acusación: la de los votos.
Y es que a una semana de que el libelo llegue a la Sala de la Cámara, el Partido de la Gente continúa siendo una de las mayores incógnitas del proceso. Esto luego que la diputada Zandra Parisi señalara que espera que el Senado rechace la acusación, a pesar de que a todas luces la postura de su partido ha sido a favor del libelo.
Aún asÃ, la parlamentaria insistió en que la bancada analizará los antecedentes y adoptará una postura común antes de la votación. Las señales de duda tampoco provienen únicamente del PDG.
En Renovación Nacional, partido que otorgó libertad de acción a sus diputados, la parlamentaria Ximena Ossandón se convirtió en la primera en adelantar que votará en contra de la acusación, marcando distancia de una ofensiva que sigue buscando apoyos para avanzar a la siguiente etapa. La amenaza de la oposición a ministro Quiroz Pero mientras algunos parlamentarios discuten el futuro de Grau, desde la oposición comenzaron a levantar una advertencia que podrÃa abrir un nuevo flanco polÃtico.