El norte del país vive una semana de contrastes climáticos extremos. Mientras Arica y Tarapacá enfrentan fuertes vientos, tormentas de arena y temperaturas inusualmente altas para agosto, en Antofagasta y Atacama la preocupación pasa por las precipitaciones, la nieve y el riesgo de crecidas en quebradas y ríos.

En Arica y Parinacota rige desde el 8 de agosto una Alerta Temprana Preventiva regional por evento meteorológico. El aviso contempla precipitaciones normales a moderadas en la precordillera, probables tormentas eléctricas y viento con posibilidad de tormentas de arena en el litoral, la cordillera de la Costa y la pampa.

La tarde del martes, una extensa nube de polvo avanzó desde el sector sur hacia distintos puntos de Arica y redujo la visibilidad en calles y avenidas de la ciudad. El fenómeno se originó por las mismas ráfagas que levantaron material particulado desde sectores despoblados y lo desplazaron hacia la zona urbana.

El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) calificó el riesgo de aluviones y derrumbes como moderado para la precordillera y bajo para el resto de la región. Pese a esa evaluación, las autoridades optaron por medidas preventivas: los establecimientos rurales de Putre y General Lagos permanecieron sin clases, y el Complejo Fronterizo Chungará cerró durante la noche hasta la mañana de este miércoles por acumulación de nieve y riesgo de formación de hielo en la Ruta 11-CH.

Más al sur, en Tarapacá, el fenómeno tomó un rumbo distinto. Iquique registró 33°C a las 23 horas del martes, una cifra atípica para una noche de invierno en la costa nortina. Horas después, durante la madrugada, la misma ciudad pasó de ese calor sofocante a lluvias y actividad eléctrica, un vaivén que refleja la inestabilidad atmosférica que atraviesa toda la macrozona norte.

En Antofagasta y Atacama el escenario se repite con matices propios: precipitaciones, nieve en sectores altos y tormentas eléctricas. En la región de Atacama, la Oficina Nacional de Emergencia activó mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) por riesgo de aluviones y crecidas de ríos, mientras se registran restricciones preventivas en sectores cordilleranos e interrupciones puntuales del suministro eléctrico.

Las autoridades regionales mantienen el monitoreo del sistema frontal y no descartan actualizar las alertas según evolucione la actividad eléctrica y las precipitaciones en las próximas horas.