Dos intentos de regreso y dos fracasos. María Corina Machado, la principal líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, buscó volver a Venezuela la semana pasada. Un avión que la trasladaba desde EE.UU. tuvo que dar la vuelta a mitad de camino; luego, Copa Airlines, aerolínea panameña, se negó a transportarla desde Ciudad de Panamá. En ninguno de los dos intentos llegó a pisar territorio venezolano.
Según The Wall Street Journal (WSJ), el primer bloqueo tuvo origen en Washington. El avión llevaba a Machado desde EE.UU. hasta la isla de Curazao, a pocos kilómetros de la costa venezolana, desde donde planeaba cruzar hacia Venezuela en un recorrido inverso al que usó para salir del país en diciembre. Funcionarios del gobierno de Donald Trump habrían detectado el plan y ordenado que la aeronave regresara.
Intermediarios vinculados a la Casa Blanca le transmitieron un mensaje: si seguía adelante, perdería el apoyo de Trump y obstaculizaría la estrategia de Washington para Venezuela. Esa estrategia busca estabilizar al país caribeño mediante negociaciones con Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro por orden del propio Trump. El mandatario republicano ha declarado tener una relación "excelente" con el gobierno venezolano actual.
La opositora lleva meses preparando su regreso para reactivar la presión por nuevas elecciones. Tras el primer bloqueo, intentó una segunda vía desde Panamá, pero Copa Airlines se negó a transportarla por temor a represalias del gobierno de Caracas. Desde Ciudad de Panamá, Machado denunció que Venezuela cerró el espacio aéreo comercial para impedir su entrada y calificó su regreso de "inaplazable" para enfrentar la catástrofe del doble terremoto. No hizo mención alguna a la presión de Washington.
Tras la publicación del WSJ, Machado rechazó haber solicitado protección al gobierno de EE.UU. para el viaje. "Ni yo ni nuestros equipos requerimos ni hemos solicitado ningún tipo de protección ni que se asigne ningún tipo de recurso a seguridad", declaró en un encuentro virtual con la prensa. Cuando le preguntaron quién la cuidaría en Venezuela, respondió: "Millones de venezolanos".
Para la Casa Blanca, el asunto tiene otra lectura. Funcionarios del gobierno de Trump, según el sitio Axios, califican los intentos de Machado de regresar como "oportunismo político grotesco" tras los devastadores terremotos. Washington considera que su llegada complicaría el proceso de reformas y retrasaría el camino hacia unas eventuales elecciones en Venezuela.
Machado insistió en que regresará al país y subrayó que su objetivo es contribuir a la respuesta ante la emergencia. Hasta el cierre de esta edición, ni ella ni su equipo habían anunciado una nueva fecha ni una ruta concreta para el próximo intento.

