El anuncio del Ministerio de Desarrollo Social sobre el ingreso de un proyecto de ley para restringir el acceso de menores de edad a redes sociales abrió un nuevo debate en Chile: hasta dónde regular el entorno digital sin vulnerar derechos ni desconocer la realidad tecnológica de niños y adolescentes. La iniciativa —que forma parte del plan “Entornos Digitales Seguros”— busca enfrentar los riesgos asociados al uso no supervisado de internet en un escenario donde ya rige la prohibición del uso de celulares en establecimientos educacionales.
La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, explicó que el foco está en el resguardo del bienestar infantil. “Queremos que los niños crezcan en entornos seguros, donde puedan desarrollarse sin riesgos ni vulneraciones.
Hoy, uno de esos entornos es especialmente el digital”, afirmó. La autoridad advirtió que las medidas actuales resultan insuficientes.
“En Chile solo contamos con restricciones en los colegios, pero eso no evita la exposición a peligros como desafíos virales o fenómenos de violencia que también impactan la convivencia escolar”, sostuvo. Discusión amplia Desde el mundo académico, la discusión incorpora un componente clave: el desarrollo cerebral de los adolescentes.
Ethelyn Pinto, vicerrectora de Educación Digital de la Universidad del Alba, explica que esta vulnerabilidad tiene base neuropsicológica. “En la adolescencia existe un desfase madurativo: el sistema emocional está altamente activo, mientras que la corteza prefrontal —responsable del juicio y el control de impulsos— termina de desarrollarse cerca de los 25 años.