El doble terremoto que sacude Venezuela dejó al descubierto esta semana las tensiones entre el aparato chavista y las brigadas de rescate internacionales que acudieron a colaborar en las labores de búsqueda.
La imagen más nítida de esa fricción la ofreció Francisco Lermanda, rescatista chileno desplegado en los escombros de Caracas y el estado de La Guaira. Lermanda acusó a efectivos militares venezolanos de hostigar a los equipos extranjeros y describió la organización de la respuesta como "nula". "Los países regularmente tienden a cometer dos errores fundamentales en este tipo de terremotos. El primero es que lo politizan, y el segundo es que lo militarizan. En Venezuela yo he visto que hicieron las dos cosas", afirmó.
El rescatista aclaró que no buscaba hacer política. Pero su lectura fue igualmente contundente: "Este país también está golpeado políticamente, militarmente, policialmente y civilmente por un desastre que no es menor".
La otra figura bajo la lupa es Diosdado Cabello, ministro del Interior venezolano. Según informó BioBío Chile, los medios estadounidenses Telemundo y Univisión difundieron un video que muestra a Cabello en una acalorada discusión con un rescatista de Estados Unidos, aunque el contenido exacto del intercambio no ha sido revelado. El fin de semana previo, el ministro había ordenado restringir el acceso al estado de La Guaira, una medida que complicó el trabajo de las delegaciones extranjeras.
Fue ante ese cuadro de cuestionamientos que Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela desde hace cinco meses (asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro), convocó el jueves una tensa rueda de prensa en Caracas. Allí aseguró que su gobierno "hace todo lo posible". La declaración no cerró el debate.
El país recibe ayuda de decenas de naciones: dinero, alimentos, ropa y personal especializado. Chile mantiene 45 bomberos en terreno venezolano. El tercer comandante de Bomberos de Santiago advirtió que los equipos operan con máxima precaución ante el riesgo de nuevos derrumbes. Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una alerta por el riesgo de sarampión en los refugios sobrepoblados, dada la baja cobertura de vacunación en Venezuela antes del desastre.

