Los presidentes de Chile y Bolivia, José Antonio Kast y Rodrigo Paz, se reunieron este martes de forma virtual para acordar un refuerzo de la cooperación en seguridad fronteriza, en el primer contacto bilateral formal desde que el mandatario chileno asumió el cargo el 11 de marzo. Del encuentro participaron el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, el secretario general de Política Exterior de Chile, Frank Tressler, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, y el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo.

“El crimen organizado no solo es una amenaza para un país, sino para todo el continente”, publicó Kast en su cuenta de X al término de la reunión, en la que ambos presidentes anunciaron que profundizarán el trabajo conjunto en la frontera y la agenda de diálogo bilateral. El encuentro del martes es el más reciente de una secuencia de contactos que Kast y Paz mantienen desde antes de que el chileno asumiera el poder.

El primero fue en enero, en un foro del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Panamá. El segundo, en Miami, en la cumbre Escudo de las Américas convocada por Donald Trump para coordinar acciones contra el narcotráfico.

El tercero fue presencial el 11 de marzo, cuando Paz asistió a la investidura de Kast en Valparaíso y declaró su voluntad de abrir un “nuevo ciclo” en la relación bilateral con miras a retomar los vínculos diplomáticos plenos. La cooperación en seguridad tiene antecedentes concretos.

Bajo las administraciones de Boric y Luis Arce, Chile y Bolivia suscribieron en 2023 y 2024 acuerdos para combatir el crimen transnacional organizado, el narcotráfico y la trata de personas a lo largo de los más de 800 kilómetros de frontera desértica compartida, y crearon mecanismos como el Comité de Frontera e Integración y la Comisión Mixta de Drogas y Delitos Conexos. La relación no está exenta de tensiones.