Al cierre de una semana intensa, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debió reprogramar la reunión de mesa política prevista para este viernes por “problemas de agenda”, y postergará para el próximo lunes a las 14 la definición de la estrategia legislativa que desplegará el Gobierno y que ejecutarán los alfiles negociadores para intentar aprobar el proyecto de reforma electoral enviado recientemente al Congreso Nacional. Con complicaciones en la coordinación de horarios, la cita que estaba programada para las 11 de este viernes, en las oficinas del Ministerio del Interior de Casa Rosada, se pospuso para principios de la semana entrante debido a que la titular del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Senadores, Patricia Bullrich, no podía dar el presente por cuestiones de agenda.
La decisión se tomó a última hora del jueves luego de analizar la posibilidad de retrasar el horario. Según anticiparon fuentes oficiales, el nuevo intercambio apunta a elaborar un primer estado de situación de la reforma, que ingresó al Congreso el pasado miércoles, para, en función de las primeras reacciones, diseñar una estrategia que permita avanzar con las modificaciones que el oficialismo aspira aplicar en el sistema democrático en la previa a las elecciones presidenciales de 2027.
Tras el anuncio del mandatario y el posterior envío al Senado, las bancadas aliadas, en particular el PRO y la Unión Cívica Radical manifestaron su rechazo al proyecto que contempla la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y una revisión profunda del sistema de financiamiento actual de los partidos políticos, entre otros puntos. Ante ese escenario, el lunes, Adorni recibirá en su despacho a los ministros Diego Santilli (Interior) y Luis Caputo (Economía); al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y al armador nacional, Eduardo “Lule” Menem; al asesor presidencial, Santiago Caputo; y a la jefa de bloque de LLA, Patricia Bullrich, para intentar ordenar el paso a paso parlamentario.
Todo bajo la supervisión de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. “La clave de la reforma son las PASO.
También el tema del financiamiento, pero la prioridad son las PASO y sabemos que es probable que no apoyen, veremos alternativas”, garantizaba a este medio una fuente que transita los pasillos de Casa Rosada. Sin los votos para aprobarlo, un sector del oficialismo se muestra abierto a dar lugar a la posibilidad de plantear alternativas como la suspensión o, eventualmente, la eliminación de la obligatoriedad de la misma.