En el último tiempo, hemos sostenido reuniones junto a vecinos, dirigentes, la diputada del distrito 6, el alcalde de Limache, los Seremis de Obras Públicas y Bienes Nacionales, el Delegado Presidencial Provincial de Marga Marga y representantes de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH). Esta amplia convocatoria responde a un imperativo ineludible: abordar de manera interinstitucional la crÃtica y postergada realidad que afecta a miles de familias en el sector de Cajón del Lebu, en la comuna de Limache.
Hablamos de terrenos que cuentan con sus respectivos roles, donde una comunidad organizada ha levantado la voz con firmeza para visibilizar sus problemáticas. Ellos no piden privilegios; exigen, de una vez por todas, ser escuchados y atendidos por el aparato estatal.
Hoy, la realidad de este sector es dramática. La comunidad carece de un acceso formal y digno a servicios básicos tan elementales como el agua potable, dependiendo crÃticamente del suministro a través de camiones aljibes.
En una zona históricamente golpeada por la amenaza de incendios forestales, la escasez hÃdrica no es solo una preocupante falta de bienestar material, sino un peligro mortal latente que frena y complejiza el combate del fuego. A esta vulnerabilidad se suma la urgencia impostergable de contar con vÃas de evacuación claramente definidas, transitables y seguras.
El nudo crÃtico que paraliza las soluciones es netamente administrativo. Al tratarse de caminos catalogados formalmente como privados, las puertas del Estado suelen cerrarse de golpe ante el financiamiento de infraestructura y soluciones estructurales.