Las mandarinas regadas sobre el pavimento de Curicó se convirtieron el miércoles pasado en la imagen más polémica de la semana en redes sociales. Un video registrado por vecinos de la ciudad maulina muestra a inspectores municipales inmovilizando a un vendedor ambulante contra una señalética y reduciéndolo en el suelo, mientras los cítricos de su negocio quedaban desperdigados sobre la vía pública.

El registro comienza con una operación de fiscalización al comercio informal. Los funcionarios incautan sacos de fruta al comerciante, quien reacciona pateando las mandarinas en medio de la tensión. La situación escala hasta que los inspectores lo inmovilizan físicamente. Un carabinero llega finalmente a separar a las partes.

El video tomó fuerza en redes, donde miles de usuarios cuestionaron la proporcionalidad del procedimiento. Lo que era una jornada de trabajo para un vendedor callejero se transformó en una conversación nacional sobre cómo las ciudades chilenas tratan a sus comerciantes informales, según recogió el medio local El Centro.

José Olmedo, el vendedor involucrado, entregó su versión en VLN Radio. Reconoció haber rozado a uno de los funcionarios al patear la fruta: «traté de botarle con un puntapié las mandarinas y lo toqué, le pido disculpas, yo nunca intenté agredirlo», señaló. Pero también acusó haber recibido un golpe sin provocación directa: «a mansalva me dan un combo y el otro me hace un tackle», describió, añadiendo que temió que la situación escalara aún más. En la misma entrevista, denunció presuntas irregularidades en el manejo de los productos incautados y falta de transparencia en los procedimientos.

La Municipalidad de Curicó respondió con un comunicado en el que rechazó cualquier acto de violencia y recordó que las fiscalizaciones deben ejecutarse según los protocolos vigentes. El municipio confirmó el inicio de una investigación administrativa para determinar responsabilidades en los hechos.