Desde 2002, los afiliados a las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) eligieron entre cinco carteras, los multifondos A, B, C, D y E, con distintos perfiles de riesgo. Ese paradigma está llegando a su fin. La reforma previsional chilena ordenó reemplazarlos por fondos generacionales, y la Superintendencia de Pensiones trabaja contra el reloj para que la transición ocurra en los plazos legales.

La diferencia es radical. El nuevo modelo elimina la elección voluntaria y asigna automáticamente a cada afiliado al fondo que corresponda según su edad. La lógica es de ciclo de vida: a medida que una persona se acerque a la jubilación, su cartera irá reduciendo la exposición a activos riesgosos como las acciones, protegiendo el ahorro acumulado. Los fondos se organizarán por cohortes generacionales, es decir, por tramos etarios.

La ley fijó septiembre de 2026 como plazo máximo para que el regulador emita, por resolución, el nuevo régimen de inversión. El proceso de consulta pública, paso previo a esa resolución, podría iniciarse en los próximos días, aunque ha tomado más tiempo del proyectado inicialmente. Los fondos generacionales entrarán en vigencia en abril de 2027.

Joaquín Cortez, superintendente de Pensiones, ha reconocido que este es el mayor desafío en la implementación de la reforma previsional. Antes de abrir la consulta, el regulador sostuvo conversaciones con distintos actores del sistema, siendo dos los más relevantes, aunque el proceso de diálogo aún no ha concluido.

La magnitud del cambio queda clara en los números. A mayo de este año, las AFP administraban US$257.944 millones en fondos de pensiones, de los cuales el 45% correspondía a inversión en activos nacionales, concentrado principalmente en renta fija. Cortez ha señalado que el diseño considerará el portafolio actual para minimizar eventuales impactos en el mercado chileno.

El debate técnico más activo entre expertos gira en torno al benchmark, el índice de referencia que guiará las carteras de cada fondo. Los especialistas identifican tres fórmulas principales para definirlo, más variantes híbridas que combinan elementos de cada una. Los detalles de esas opciones quedarán sobre la mesa cuando la consulta pública sea abierta, proceso que el mercado aguarda con particular atención.