Cada 14 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha que busca crear conciencia sobre la salud renal y promover hábitos preventivos. En Chile, los cálculos renales —urolitiasis— se han vuelto una consulta cada vez más frecuente en centros de salud, especialmente en personas jóvenes y adultos en edad laboral.
Alejandra Ponce, académica de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, profundiza en este problema y entrega recomendaciones prácticas. Principal motor silencioso de cálculos Uno de los factores que más incide en la formación de cálculos es la baja ingesta de agua, un hábito deficiente que se observa de forma recurrente en el país.
“En general, los chilenos consumimos poca agua y tenemos mayor preferencia por jugos y bebidas, lo que favorece la aparición de cálculos”, señala Ponce. Aunque parte del líquido proviene de los alimentos, la especialista recuerda que, además, se recomienda beber entre 4 y 6 vasos de agua al día, o 30 cc de agua por kilo de peso de la persona.
Cabe destacar que muchas personas no alcanzan esta cifra. Pero no se trata solo de hidratación.
La alimentación también juega un rol clave. “Mantener una dieta alta en proteínas puede influir en la aparición de cálculos, e incluso existen factores genéticos que predisponen a algunas personas a desarrollar este problema”, explica la académica de la UNAB.