Todo partió el jueves 7 de mayo, cuando La Tercera publicó sobre las diferencias entre la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao y el, en ese entonces, subsecretario de la cartera, Rafael Araos, por posibles destituciones en la cartera. “La ministra pidió al subsecretario ejecutar una desvinculación de funcionarios antes de su gira a EE.UU.
Diversas fuentes indican que él se negó a firmar los despidos y ofreció su renuncia”, decía el artículo. En la Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarias del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile (ANFUCYT) tomaron la información como rumor, porque eso era hasta el momento.
Así lo explicó la presidente de la ANFUCYT, Bárbara Freire. Bárbara pudo hablar con el exsubsecretario antes de reunirse con la ministra Lincolao para abordar este tema.
Araos le confirmó que él sí habría renunciado porque le solicitaron desvincular personas, aunque no era cierto que existiera una nómina o se manejaran nombres. La cita con la ministra fue el 12 de mayo, un día después de que Araos concretara su renuncia.
“En la reunión con la ministra ella insistió y nos dijo categóricamente, sabiendo que nosotros íbamos a sacar un comunicado para los funcionarios/as, que lo que me había señalado el subsecretario Araos era falso, que nunca se habló de una nómina, que nunca se habló de desvinculaciones y que, más bien, su salida respondía a diferencias en la gestión y en la visión que tenían ambos del ministerio. Esa fue la explicación que la ministra nos dio”, señaló.