La muerte de un niño de 12 años durante una encerrona en San Bernardo reabrió un debate que se repite sin resolverse: qué hacer con los adolescentes que cometen delitos graves. La encuesta Plaza Pública de Cadem, correspondiente a la cuarta semana de junio, entrega una fotografía del estado de la opinión pública sobre el asunto.

Un 76% de los encuestados se pronunció a favor de que los jóvenes de entre 14 y 17 años que cometan homicidios, secuestros o violaciones sean procesados con las mismas penas que un adulto. Solo un 21% considera que deben seguir bajo el régimen especial para adolescentes que establece la ley actual.

El debate sobre la edad de responsabilidad penal también mostró división. Chile fija en 14 años el umbral desde el cual un joven puede ser perseguido por la justicia, pero el sondeo revela que la ciudadanía no tiene una postura homogénea. Un 36% apoya reducir esa edad a los 12 años, mientras que un 32% prefiere mantenerla en los 14 actuales. Por separado, un 42% sostuvo que la edad mínima para ser juzgado como adulto debería establecerse precisamente en los 14 años.

Sobre el lugar de cumplimiento de condena, el apoyo a recintos diferenciados fue mayoritario: un 62% respaldó la existencia de cárceles especiales para menores condenados por delitos graves, frente a un 34% que cree que deben compartir espacio con la población adulta.

En materia de prevención, la intervención temprana en barrios con alta presencia de delincuencia juvenil fue la medida más valorada, con un 29% de menciones. Le siguió la reducción de la edad de responsabilidad penal, señalada por el 27% de los consultados.

Respecto de las causas del fenómeno, un 51% apuntó a las familias como los principales responsables de que adolescentes incurran en delitos graves. Los resultados de la encuesta fueron publicados este domingo, mientras el caso de San Bernardo permanecía en el centro de la agenda nacional.