Hungría se prepara para unas elecciones generales clave este domingo 12 de abril, en medio de una fuerte polarización política. Además, existe una alta posibilidad de que el primer ministro Viktor Orban deje el poder tras 16 años de gobierno.
En este escenario, el líder del partido Fidesz enfrenta un creciente desgaste. Por otra parte, sus críticos acusan que durante su mandato se ha consolidado un sistema con fuerte centralización del poder y retrocesos en derechos fundamentales.
Las encuestas anticipan una ventaja significativa para la oposición liderada por Peter Magyar. Según el Centro de Investigaciones 21, el Fidesz obtendría un 37% de los votos.
Mientras tanto, el partido Tisza alcanzaría un 56%, logrando el control del Parlamento. Asimismo, la diferencia proyectada sería inédita entre ambos bloques.
En concreto, esto implicaría cerca de 900.000 votos más para la oposición en un padrón de poco más de ocho millones de electores. El escenario electoral se mantiene abierto debido al alto número de votantes indecisos.