El Servicio de Salud de Osorno cerró 2025 con la inversión más alta de su historia: cerca de $20 mil millones ejecutados en infraestructura y proyectos. El director del organismo, Rodrigo Alarcón, presentó el balance en la Cuenta Pública de Gestión y subrayó que, junto con las obras, se logró reducir el ausentismo laboral en cerca de un 40%.
Alarcón advirtió que la demanda por atención se acerca al límite de lo que el sistema público puede absorber. Para enfrentar ese escenario, el Servicio reforzará la coordinación con establecimientos privados de la zona, ampliando la capacidad de respuesta de la red asistencial.
Entre las metas para los próximos meses, la autoridad anunció la instalación de mamógrafos en la mayoría de las comunas de la provincia, junto con más rondas de especialistas en los distintos territorios. También confirmó la habilitación de un nuevo servicio de rehabilitación neurovascular en Purranque, que se sumará al centro ya operativo en Río Negro. El objetivo es que los pacientes no deban viajar hasta Osorno para recibir atención de mayor complejidad.
El escenario presupuestario para este año no es holgado. El Ministerio de Salud definió restricciones para el sector, por lo que el Servicio de Osorno deberá mantener sus resultados con recursos similares a los del año anterior. Alarcón planteó que la respuesta pasa por reducir exámenes duplicados, acortar hospitalizaciones prolongadas y optimizar la gestión clínica, sin comprometer la calidad de atención.