El Senado aprobó el Plan de Reconstrucción Nacional, la megarreforma del Ejecutivo, con 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. El margen fue mínimo: un solo voto separó la aprobación del rechazo. El debate en particular comenzará en julio, con el plazo para indicaciones venciendo el 6 de ese mes.

El presidente José Antonio Kast valoró el resultado, aunque el Ejecutivo no logró los 28 votos que había planteado como horizonte razonable de entendimiento político. La presidenta de la Mesa del Senado, Paulina Núñez (Renovación Nacional, RN), trabajó hasta el último momento para ampliar esa base, sin éxito.

Según informó BioBío Chile, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, adelantó que en la discusión en particular trabajarán para sumar más apoyos, recogiendo las propuestas que recibieron en los últimos días de negociación. El diálogo con la oposición será clave, pero La Moneda trazó una postura clara: no cederá en los puntos que considera el núcleo del proyecto.

La reducción del impuesto corporativo y la invariabilidad tributaria, sea por 20 o por 25 años, no están en discusión. Son los pilares que el gobierno defiende como condición innegociable del modelo que propone.

El senador Javier Macaya (Unión Demócrata Independiente, UDI), presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, apeló a la centroizquierda a "no ser el vagón de cola de la extrema izquierda" y colaborar para retomar el crecimiento económico. Su llamado apunta directamente a los votos que el Ejecutivo necesita para avanzar con mayor respaldo en la etapa siguiente.

Desde la oposición descartaron un aluvión de indicaciones en la discusión en particular. Es una señal que el Ejecutivo tomará nota: en la reforma tributaria anterior se presentaron 1.603 indicaciones en una sesión maratónica que terminó desgastando el debate y diluyendo el acuerdo político. La disposición actual apunta diferente.

El plazo para presentar indicaciones vence el 6 de julio. El Ejecutivo llega a esa etapa con una victoria estrecha y sin los apoyos que buscaba. Lo que consiga en las próximas semanas definirá si la megarreforma avanza con legitimidad amplia o se convierte en una ley de mayoría mínima.