La esperanza que mantenía Carmen Rojas de revertir el cierre de la causa por la muerte de su hijo terminó esta semana en la Corte Suprema. El máximo tribunal rechazó el último recurso presentado por la familia de Aníbal Villarroel, joven fallecido durante el primer aniversario del estallido social.

En medio de ese escenario, la madre del joven valoró el proyecto ingresado por parlamentarios de oposición para derogar aspectos de la Ley Naín-Retamal, normativa que fue aplicada de forma retroactiva en el caso. “Con gran tristeza porque después de tanto tiempo había una pequeña esperanza de que esto fuera revocado y nos dan otra vez con la puerta en las narices.

Entonces, triste, pena y desconsuelo”. Así recibió Carmen Rojas la noticia de que la Corte Suprema rechazó el recurso de queja presentado por la familia de Aníbal Villarroel, decisión que deja firme el cierre de la investigación por la muerte del joven.

La resolución ratifica lo resuelto anteriormente por la Corte de Apelaciones de San Miguel, que aplicó de forma retroactiva la Ley Naín-Retamal en una causa que involucraba al teniente de Carabineros Joaquín Ignacio Muñoz Vásquez, identificado por un peritaje balístico de la PDI como autor del disparo que terminó con la vida de Villarroel. Para la madre del joven, el fallo vuelve a instalar dudas sobre el acceso a la justicia.

“La justicia aquí es solo para quien puede poner abogados particulares, para los ricos, y los pobres tenemos que simplemente aguantarnos con lo que diga la Corte”, enfatizó. Según relató, la decisión de la Suprema también cerraría otras vías judiciales que la familia evaluaba: “Eso bloquea también la posibilidad de ir al Tribunal Constitucional”.