Luis Medina Caviedes tenía los bolsillos vacíos y una certeza sola: quería ser alguien. Sin título universitario, tras un servicio militar en Arica y una infancia en La Cisterna, pasó por empleos de estafeta, funcionario público y vendedor de ropa en el barrio Patronato antes de convertirse en alto ejecutivo de Nestlé Chile. Su historia, que volcó en un libro, es la de un Chile donde el ascenso social era posible a pura tenacidad.
Hijo de un empleado del Ministerio de Justicia y de una dueña de casa, Medina estudió en la Escuela Industrial José Santos Ossa, de donde salió con formación en mecánica. La universidad nunca estuvo en sus planes inmediatos. Prefirió enlistarse y, tras llegar a suboficial mayor en el Ejército, inició una vida laboral que comenzó barriendo pisos y haciendo trámites en una compañía de seguros.
Lo que vino después fue un malabarismo de empleos. De día, trabajó como administrativo en el entonces Consejo Nacional de Menores, organismo que años más tarde se transformaría en el Servicio Nacional de Menores (Sename), y también en el Ministerio de Justicia. De noche, se empleó en una firma dedicada a la perforación de pozos de agua, donde una hermana le enseñó los fundamentos de la contabilidad y él completó su formación leyendo por cuenta propia.
Cuando esa empresa quebró, la necesidad lo empujó a soluciones creativas. Compraba ropa en Patronato, el tradicional barrio comercial de Santiago, y la llevaba al campo a cambiarla por hortalizas, que luego vendía en la capital. Un trueque que le permitía subsistir mientras buscaba algo más estable.
La estabilidad llegó de manera imprevista. Al postular a un cargo de analista contable en Savory, empresa de alimentos, descubrió que el puesto duraría solo tres meses más. Le ofrecieron entonces un reemplazo de 15 días como telefonista en el área de administración y ventas. Aceptó. Ese breve reemplazo fue el umbral de una carrera ascendente que lo llevaría a los puestos más altos de la compañía, posteriormente absorbida por Nestlé, la multinacional suiza de alimentación.
"Fui un gran emprendedor dentro de la misma Nestlé", diría después Medina Caviedes, convirtiendo en orgullo lo que otros podrían ver como una carrera atípica. La experiencia lo motivó a escribir un libro sobre su trayectoria, pensado para quienes comienzan desde las mismas condiciones que él enfrentó al salir del servicio militar.