Caso Narumi Kurosaki: lo último del juicio contra Nicolás Zepeda, entre cambio de versión y peritajes sin resultados En el tercer proceso en Francia, el chileno admitió por primera vez que viajó a ver a la joven en 2016, mientras nuevas diligencias de ADN no lograron identificar rastros clave. El tribunal debe resolver antes del 26 de marzo.

El tercer juicio contra Nicolás Zepeda en Francia ha entrado en su fase más decisiva, marcado por nuevas declaraciones del acusado y diligencias periciales que no lograron aportar pruebas concluyentes en el caso por la desaparición y presunto homicidio de Narumi Kurosaki. A casi diez años de los hechos, el proceso —que se desarrolla en Lyon— deberá resolverse antes del 26 de marzo, tras la anulación de las condenas previas por irregularidades.

Cambio clave en la versión de Zepeda Uno de los principales giros de las últimas audiencias ocurrió cuando Zepeda reconoció por primera vez que viajó a Francia con la intención de ver a su expareja, contradiciendo lo que había sostenido durante años. “Vine a Francia para encontrar a Narumi y hallar respuestas después de nuestra ruptura”, declaró ante el tribunal.

El propio presidente del juicio lo enfrentó por esta inconsistencia, recordándole que anteriormente había señalado que su viaje tenía fines académicos. Ante esto, el chileno respondió que en ese momento sintió “miedo” y “vergüenza” de admitir el verdadero motivo.

El reconocimiento es relevante, ya que sitúa directamente a Zepeda en el contexto previo a la desaparición de la joven, ocurrida en diciembre de 2016 en Besanzón. Explicaciones cuestionadas por el tribunal Durante su interrogatorio, el acusado también abordó uno de los puntos más sensibles del caso: la compra de combustible, detergente y fósforos días antes de la desaparición.