El desenlace de la final de la Copa Africana de Naciones 2025 persiste como un caso sin precedentes en la historia y sin campeón oficial. Dos meses después del partido disputado en Rabat, tanto Marruecos como Senegal se reivindican como ganadores, con la Confederación Africana de Fútbol (CAF) atrapada en un revuelo legal y reglamentario que puso al fútbol del continente en jaque.
Hoy, la organización dirigida por Patrice Motsepe mantiene silencio sobre la adjudicación final del título y remite la última palabra al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), cuya decisión podría demorar meses. El portal francés Le Monde realizó un extenso análisis sobre la disyuntiva.
Los informes oficiales, a los que accedió el portal mencionado, recopilan hechos que incluyen: el abandono del campo por orden del entrenador Pape Thiaw, la intervención de la policía antidisturbios por disturbios en la grada, y la reanudación del encuentro con la única presencia de Sadio Mané entre los jugadores senegaleses. El árbitro Jean-Jacques Ngambo Ndala declaró que “en el minuto 97 hubo una interrupción temporal del juego” y que los jugadores sólo regresaron tras ser convencidos por su capitán.
El punto central de la controversia es la decisión del comité de apelaciones de la CAF, del 17 de marzo, que declaró a Senegal “perdedor por incomparecencia” y le concedió la victoria por 3-0 a Marruecos, pese a que el seleccionado senegalés había celebrado su triunfo deportivo tanto dentro como fuera del campo. Un dato inusual amplificó la excepcionalidad del caso: la CAF llegó a transferir el premio de USD 10 millones (8,7 millones de euros) destinado a los campeones a Senegal, mientras la federación presidida por Bassirou Diomaye Faye entregaba el trofeo a la nación, que hasta fue llevado a los reclusos de una prisión en Dakar.
La serie de apelaciones y contrademandas entre ambas federaciones nacionales dejó el resultado oficial en suspenso. Después de que la CAF publicara la victoria administrativa de Marruecos y relegara a Senegal al segundo lugar —un podio que poco después desapareció del sitio web de la organización—, la Federación Senegalesa de Fútbol elevó su reclamo al TAS.