Ucrania está poniendo en marcha la mayor transformación de su ejército desde el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia, con planes para aumentar considerablemente los salarios, introducir contratos de servicio militar de duración determinada y cubrir hasta el 50% de los puestos de infanterÃa y asalto con extranjeros. Las medidas, anunciadas por el presidente ucraniano, VolodÃmir Zelenski, tienen como objetivo convertir los salarios de la infanterÃa en “los más altos del mundo”.

El salario medio de la infanterÃa en primera lÃnea aumentará hasta unos 7.000 dólares al mes (6.000 euros), con un máximo de hasta 10.000 dólares (8.640 euros), en comparación con los actuales 2.500 a 3.000 dólares (2.160 a 2.600 euros) para quienes ocupan puestos de vanguardia. El aumento está pensado para hacer mucho más atractivos a los reclutas los puestos de mayor riesgo.

Los incentivos económicos son sólo una parte de un paquete más amplio elaborado por Mijailo Fedorov, el antiguo jefe del Ministerio de Transformación Digital de Ucrania que fue nombrado ministro de Defensa hace cinco meses. Hacia un sistema más justo “Obligar a Rusia a la paz” no sólo es una cuestión de armas y tecnologÃa, afirmó Fedorov al anunciar las primeras medidas, que fueron aprobadas por el Consejo de Ministros el viernes.

“Se necesita un nuevo sistema de servicio militar, basado en el respeto a la persona, la justicia y unas normas claras”, subrayó, y señaló que se espera que las medidas consoliden la tendencia favorable para Ucrania en el campo de batalla. En concreto, la reforma responde a una demanda de hace tiempo de los soldados y sus familias en favor de una mayor previsibilidad con la introducción de contratos de duración determinada que garantizan un descanso tras su finalización, en sustitución del actual servicio de facto indefinido.

Los contratos tendrán una duración de entre 6 y 24 meses, mientras que el periodo de exención del servicio militar será de a partir de 6 meses y dependerá de la duración y los riesgos del servicio. Los soldados con más antigüedad podrán empezar a “abandonar gradualmente” las filas a finales de año, mientras que otros tendrán descansos significativamente más largos entre contratos.