El rey no abdica: Rodrigo Chaves cambia de despacho, no de poder Por Daniel Zovatto, director y editor de Radar Latam 360. Costa Rica acaba de presenciar algo que no tiene precedente en su historia republicana.
Este martes, la presidenta electa Laura Fernández -quién asumirá este viernes 8 de mayo-, anunció su gabinete y el nombre que concentró todas las miradas fue el de su propio mentor: Rodrigo Chaves Robles, el presidente saliente, asumirá como ministro de la Presidencia y de Hacienda del nuevo gobierno. No es una transición.
Es una metamorfosis del poder. Es la crónica de una sumisión anunciada.
La designación de Chaves es inédita: jamás antes un gobernante había ocupado un puesto de este nivel tras finalizar su mandato. Y sin embargo, ocurrió.
El hombre que gobernó Costa Rica durante cuatro años no abandona el Estado; simplemente cruza el pasillo de un despacho a otro, llevando consigo las riendas del presupuesto nacional, la coordinación del gabinete económico y el control de la maquinaria política del Ejecutivo. Se trata de una concentración de poder inédita que lo posiciona como el principal operador político y económico del nuevo gobierno, consolidando su influencia más allá de su mandato constitucional.