Johannes Kaiser, diputado y líder del Partido Nacional Libertario (PNL), anunció este fin de semana que su partido presentará un proyecto de indulto general para todos los uniformados condenados o procesados por el uso de la fuerza a partir del 18 de octubre de 2019. La iniciativa abarca a miembros de Carabineros y las Fuerzas Armadas involucrados en hechos ocurridos durante el estallido social.
El estallido dejó un saldo oficial de 30 personas fallecidas y 464 víctimas con trauma ocular. Las condenas a uniformados que siguieron generaron un debate que persiste hasta hoy sobre la proporcionalidad del uso de la fuerza y los límites de la responsabilidad individual en situaciones de crisis.
El Partido Republicano respaldó de inmediato la propuesta. No así la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido con el que el PNL comparte el espacio político de la derecha. Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, rechazó un perdón colectivo y apostó por el análisis caso a caso.
"Uno no se puede cerrar a la posibilidad de que efectivamente en algún minuto pudiese haber habido una situación que ameritaba un castigo", dijo Ramírez en el programa Estado Nacional de TVN. Luego fue más lejos: admitió que muchos de los uniformados presos están, en su opinión, injustamente condenados, pero insistió en que la salida no puede ser un indulto en bloque. "Si analizado cada uno de los indultos en particular hay que indultarlos a todos, bienvenido sea, pero el análisis tiene que ser particular", añadió.
El Gobierno optó por la cautela. Máximo Pavez, subsecretario del Interior, dijo esperar el texto definitivo del proyecto antes de pronunciarse sobre el fondo. Reconoció que el tema tiene una "fuerte carga política" y recordó que el Presidente tiene la facultad de otorgar indultos particulares, aunque un perdón general requiere de una ley aprobada en el Congreso.
El PNL no precisó cuándo presentará formalmente el proyecto ante la Cámara de Diputados.