El senador Miguel Ángel Calisto, representante de Aysén e integrante del comité Evópoli en el Senado, pasó el viernes a tener la calidad de acusado formal en la causa conocida como "asesorías fantasmas". El anuncio del fiscal regional de Aysén, Hernán Libedinsky, encendió alertas en el Ejecutivo: Calisto fue uno de los votos que permitió al gobierno aprobar en general su megarreforma tributaria.
Los hechos que se le imputan se remontan a su paso por la Cámara de Diputados, entre 2018 y 2022. Libedinsky precisó que la Fiscalía cuenta con "numerosa prueba documental, testigos y prueba pericial" para acreditar los cargos en un futuro juicio oral.
La acusación llega en un momento delicado para el oficialismo. El Senado tiene actualmente cinco parlamentarios con causas activas en el Ministerio Público, el 10% de la Cámara Alta. Cada movimiento judicial sobre alguno de ellos puede alterar el equilibrio de fuerzas en una cámara donde el gobierno no tiene mayoría asegurada.
Los otros cuatro senadores con procesos abiertos son Karol Cariola (Partido Comunista), Loreto Carvajal (PPD), Camila Flores (RN) y Alejandro Kusanovic (independiente). Sus situaciones varían en gravedad y estado de avance.
Cariola debió aclarar en la sala del Senado que nunca se opuso al acceso a sus cuentas bancarias. Está imputada en la causa Chinamart por gestiones que realizó en favor del empresario Bo Yang, también conocido como Emilio Yang, ante la exalcaldesa de Santiago Irací Hassler, de su mismo partido. Una de esas gestiones involucra consultas a la Municipalidad de Santiago por la patente comercial de un cercano al empresario. El debate legislativo sobre el levantamiento del secreto bancario la puso en el centro de la polémica, luego de que los senadores Rodolfo Carter y Luciano Cruz-Coke la señalaran erróneamente durante la discusión.
Con Calisto ahora como acusado formal, el gobierno deberá recalcular sus apoyos para los próximos trámites legislativos. La fecha del juicio oral aún no está fijada.
