Llegó marzo. Una simple frase que nos llega en lo profundo, y a las familias nos obliga a asumir el término de las vacaciones y nos invita a retomar la inevitable rutina.

Cada época del año tiene su propio afán y diferentes estrategias policiales se despliegan para fortalecer aún más la seguridad. Iniciamos el año con el denominado “Plan Verano Seguro”, incorporando entre enero y febrero a más de 500 efectivos policiales para el desarrollo de este despliegue policial en aquellas comunas costeras, interiores y cordilleranas de la región con mayor demanda de seguridad en época estival.

Este 2026 su ejecución fue todo un éxito. En comparación al año anterior, los controles de identidad (42.033) aumentaron en un 50%, así también los controles vehiculares (38.001) en un 22%, y la cantidad de detenidos (736) se elevó en un 2%.

Fue un despliegue que requirió de un aumento de dotación policial, mayor presencia en las calles y toda una logística de distribución de los servicios policiales, que incluyó la elevación de categoría de ocho cuarteles para cumplir con la ejecución del Plan. Además, en época estival brindamos seguridad en festivales y eventos en los cuales fuimos requeridos, siendo el último el Festival Internacional de Viña del Mar.

Y mientras la ciudad jardín recibía a miles de personas en el marco de este evento que corona el fin del verano, Carabineros preparaba la implementación de los servicios preventivos para un retorno seguro a clases y a la vida laboral. Con la llegada de marzo las ciudades retomaron su normalidad, readecuando nuestros servicios para enfocarnos en la fiscalización y el resguardo vial.