En las últimas horas, se confirmó la salida de la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, y de la vocera de Gobierno, Mara Sedini, del gabinete. La salida de Steinert se produce a un día de que partidos de la oposición y el Partido de la Gente (PDG) anunciaran una interpelación en su contra a propósito del plan de seguridad del Ejecutivo.
Asimismo, es importante recordar que el rol de Sedini como vocera había sido cuestionado reiteradamente tanto por la oposición debido a una serie de episodios polémicos y declaraciones que causaron controversia. La oposición se hizo un festín Desde el Partido Socialista (PS), la timonel Paulina Vodanovic criticó el hecho: “Es la primera vez que veo que el cambio de gabinete lo anuncian los parlamentarios“.
“Aquí ha habido un gobierno que ha experimentado con perfiles no aptos para el cargo, particularmente en el caso de la vocera. Vimos una vocera que estaba muda, que no hablaba, que no salía, que arrancaba, que no comunicaba cuando era su principal obligación.
(…) Claro que era oportuno, porque mañana ella tenía que venir a enfrentar al Congreso Nacional en esa ley y, evidentemente, el gobierno no quiso pasar por un nuevo bochorno”, declaró sobre Sedini. Respecto a Steinert, señaló que “en materia de seguridad es gravísimo el hecho de que hayamos estado 68 días sin un plan.
Y cuando se hace uso de una legítima facultad que tienen los parlamentarios —los diputados en este caso— de interpelar a la ministra, finalmente sea removida para no someterla a eso, después del penoso hecho de haber leído por horas un documento y no tener finalmente el plan que tanto se ha aludido y que es una obligación legal”. A sus declaraciones se sumaron las de la senadora independiente Fabiola Campillai, quien endureció el tono contra la administración vigente: “La presencia de la ministra Steinert era insostenible.