El piano, el susto y el estreno en el rodeo: la accidentada historia de “Chile Lindo” Sin saber música y con el temor de haber plagiado su propia melodía, Clara Solovera convenció a la "Negra Linda", Ester Soré, de estrenar una tonada ante el Presidente de la República. Esta es la crónica del nacimiento de un himno del folclore que definió la identidad del campo chileno.

Estaba nerviosa, pero Clara Solovera sabía que si había una oportunidad para que una cantante escuchara su canción, era la que tenía al frente. No era fácil, pues debía convencer a Ester Soré, pero aún así, se tenía fe.

“Comencé ‘vieja’ a escribir, aunque antes de decir ‘agú’ dije una poesía. A los 38 años compuse mi primera canción, Chile lindo, la tuve tres meses escondida, pensaba que sin darme cuenta la habla plagiado", recordó en el volumen Folkloristas Chilenos.

Retratos Veridicos 1900-1950, de Nano Acevedo (Cantoral Ediciones, 2004). “La escribí y después me asusté, así que se la mostré a mi amiga Thelma, quién posteriormente sería la mujer de José Goles; esta me dice: ‘no sea lesa, esa canción es suya, ¿por qué no se la lleva a Ester Soré?’.

Fui donde estaba la ‘negra linda’ con sus guitarristas: Vergara, Castillo, Rosso y Humberto Campos; era una artista consagrada, estupenda y de una gracia divina“. Frente a frente, Solovera estaba decidida a mostrarle su composición a Soré.