Un artículo del diario The Washington Post resume evidencia de que los chistes de papá, a veces simples y vergonzosos, podrían tener una función valiosa en la crianza y el vínculo familiar. En estas notas se señala que, más allá de hacer reír, estas bromas pueden contribuir a una relación más estrecha entre padres e hijos.
Diversas investigaciones recientes indican que los padres que usan humor con frecuencia reportan relaciones más cercanas y mayor apego emocional. Los investigadores sostienen que las experiencias compartidas de risa y juego ayudan a generar confianza y cercanía dentro del hogar.
Uno de los aspectos más llamativos es que los llamados “dad jokes” obligan a los niños a interpretar distintos significados y a captar matices del lenguaje. Ese proceso puede transformarse en una forma de aprendizaje social y comunicativo, al favorecer que los niños practiquen habilidades de interpretación y comunicación en un contexto familiar.
La investigación también añade que el humor permite a los padres mostrarse vulnerables y dispuestos a parecer ridículos frente a sus hijos. Esa disposición puede transmitir cercanía y reducir las barreras jerárquicas propias de la relación entre adultos y niños.
Otras publicaciones citadas por medios especializados señalan que las bromas funcionan mejor cuando recurren a juegos de palabras simples, interpretaciones literales de frases comunes y situaciones cotidianas relacionadas con la familia.
Por supuesto, eso no significa que todos los chistes sean buenos. La mayoría seguirá provocando el clásico papá, que fome. Pero para los investigadores, esa reacción también forma parte del fenómeno: el humor compartido crea códigos propios y experiencias que ayudan a construir identidad familiar.
Para Chile, estos hallazgos subrayan la importancia de fomentar espacios lúdicos en casa y de explicar que las experiencias de risa pueden contribuir al desarrollo emocional de los niños. Aun así, los autores señalan que se trata de asociaciones observadas en estudios actuales y que se requieren investigaciones longitudinales para confirmar causalidad y duración.

