El propósito pierde fuerza en las empresas chilenas por la presión de los resultados La medición de Almabrands muestra que el desafío ya no está sólo en declarar un propósito, sino en activarlo con liderazgo, métricas y conexión directa con el negocio. Aunque sigue siendo considerado un activo estratégico, el propósito empresarial enfrenta un momento de menor protagonismo en las compañías chilenas.
La cuarta medición Evolución del Propósito Empresarial, de Almabrands, advierte que el desafío está en volver a conectarlo con la estrategia de negocio. Según el estudio, un 87% de las empresas declara tener un propósito definido, sin embargo, su importancia cayó en la medición 2026: mientras en 2025 un 77% de los ejecutivos lo consideraba “muy importante”, este año la cifra bajó a 66%.
El sondeo -en el que participaron 200 directivos y gerentes de empresas de 19 rubros- también muestra una brecha en su impacto. Solo un 36% considera que el propósito logra incidir de manera integrada en el negocio, la marca y la cultura organizacional.
Entre las principales barreras aparecen las exigencias del entorno, la presión por resultados de corto plazo y la falta de indicadores para medir su avance. La debilidad está en la implementación.
Las empresas han avanzado más en definir y comunicar su propósito que en convertirlo en una herramienta concreta de gestión y relación con clientes. Además, su impacto sigue concentrado principalmente en la cultura organizacional y la marca, mientras que su aporte al negocio aparece con menor fuerza.