Keiko Fujimori fue proclamada este viernes presidenta electa de Perú por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el máximo organismo electoral del país, tras vencer en segunda vuelta al izquierdista Roberto Sánchez. Obtuvo el 50,135% de los votos válidos, con 9.223.396 papeletas a su favor.

La dirigente derechista arrancó de inmediato con la transición. Designó al economista Marco Vinelli, quien encabezó su plan de gobierno durante la campaña, como coordinador del proceso. También anunció la creación de la oficina de la presidencia, que encabezará Miguel Torres, futuro segundo vicepresidente, junto a Vinelli.

"El Perú no comienza cada cinco años. Vamos a identificar todas las buenas prácticas y proyectos que han dado resultados para continuar", dijo Fujimori en sus primeras declaraciones como presidenta electa. La frase apunta a distanciarse del discurso de ruptura que plantearon algunos de sus adversarios.

Prometió además "un gobierno abierto, digital y cercano" que reduzca la burocracia y acerque el Estado a los ciudadanos. Se comprometió a recuperar el orden en las calles y en las instituciones. Sus palabras buscan contrarrestar la imagen de inestabilidad que cargó durante la campaña, en parte por investigaciones judiciales vinculadas al financiamiento de sus campañas anteriores.

La victoria pone fin a un ciclo largo para quien es hija del expresidente Alberto Fujimori, que gobernó Perú entre 1990 y 2000 y cumplió condena por crímenes de lesa humanidad. Keiko perdió tres elecciones presidenciales previas, incluyendo la de 2021 frente a Pedro Castillo, en otra segunda vuelta estrecha que el fujimorismo impugnó sin éxito.

El traspaso formal se realizará el 28 de julio, fecha en que Perú conmemora su independencia y los presidentes asumen el cargo.