Heredero del FUT: utilidades pendientes de tributación final superan el tamaño del PIB chileno Datos del SII revelan que el RAI y el STUT -regímenes continuadores del extinto Fondo de Utilidades Tributarias- mantienen millonarios saldos. La ley miscelánea contempla una ventana transitoria para retirar recursos a cambio de un impuesto sustitutivo de 10%.
Noticias destacadas Hace 12 años, el ambiente político en Chile estaba marcado por la tramitación de la reforma tributaria del segundo gobierno de Michelle Bachelet, la que implicó el mayor ajuste al sistema de impuesto a la renta en 30 años. Dentro de los múltiples cambios que consideró dicha reforma, destacó uno: el fin del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT), el que fue considerado por unos el principal motor del crecimiento de la economía desde 1984; mientras que para otros era uno de los mayores “forados” que permitía el sistema tributario chileno.
El FUT, en términos simples, era un registro contable que declaraban las empresas en sus formularios ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Ahí, se alojaban las utilidades que ya habían pagado impuesto de Primera Categoría, pero que estaban pendientes de tributación final a nivel de socios (Global Complementario o Impuesto Adicional, en este último caso de ser contribuyentes extranjeros), ya que no habían sido distribuidas como dividendos.
Al postergar indefinidamente dicha tributación, las empresas podían reinvertir dichos recursos para fomentar su crecimiento. Con la aprobación de la citada reforma, el FUT se descontinuó.
Pero dio forma a continuadores de la misma dinámica. Uno de ellos es el registro de Rentas Afectas a Impuestos (RAI).