Eduardo Frei Ruiz-Tagle, presidente de Chile entre 1994 y 2000 y actual embajador especial de Chile, encabezó el Encuentro Regional de Empresarios (Erede) en la Región del Biobío, organizado por Irade, el Instituto Regional de Administración de Empresas. Su mensaje fue directo: el país puede volver a crecer, pero necesita abandonar la permisología, el conjunto de trabas burocráticas que frenan o dilatan los proyectos de inversión.

Para fundamentar su optimismo, Frei recurrió a los números. Recordó que en 1990, cuando la Concertación llegó al poder, Chile arrastraba una deuda externa cercana al 40% del PIB. En 2007, al cierre de los gobiernos de Patricio Aylwin, el suyo propio y el de Ricardo Lagos, esa deuda había caído a menos del 5%. "Pagamos la deuda externa", sintetizó.

El exmandatario mostró una fotografía de 2010, tomada durante las celebraciones del bicentenario de Chile. En la imagen aparecen cinco exjefes de Estado: Aylwin, Frei, Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. La usó para ilustrar un argumento que repite en foros internacionales. "Esta foto la he mostrado en todo el mundo y la ovación era cerrada. Qué países del mundo podrían mostrar una foto así. Lo hicimos en Chile, fuimos capaces porque había decisión, había coraje", declaró.

Su tesis central: lo que ocurrió en los 25 años de la Concertación no fue un accidente sino el resultado de un trabajo colectivo sostenido entre gobierno y oposición. "Las cifras económicas, sociales y políticas de Chile de los 25 años son las mejores de los 200 años de historia de Chile", afirmó.

Frei cerró su intervención con una frase que resonó en la sala: "Lo vamos a hacer con confianza, decisión y con coraje, mierda". Sus palabras se produjeron ante un auditorio de empresarios regionales, en un momento en que el estancamiento económico mantiene a Chile lejos de las tasas de crecimiento sostenidas durante los gobiernos que el exmandatario integró entre 1990 y 2010.