Javier Correa, el delantero argentino de Colo-Colo, quedó fuera de los próximos cuatro partidos de la Liga de Primera después de que el Tribunal de Disciplina de la ANFP (Asociación Nacional de Fútbol Profesional) acogiera la denuncia por los dichos que dirigió al árbitro Nicolás Gamboa. El juez no fue el único que lo denunció: el Sindicato de Árbitros, conocido también como Arbifup, presentó su propia acusación y pasó a ser uno de los actores centrales de un caso que sacudió al fútbol chileno.

El origen del conflicto fue un partido de la Copa de la Liga entre Colo-Colo y Huachipato, en Talcahuano. Gamboa detectó los comentarios del delantero en Cacique Pasión, un medio digital partidario, y los incluyó en el informe que derivó a la corte deportiva. Al quedar el Cacique eliminado de esa competencia, la sanción se trasladó a la Liga de Primera.

El gremio tiene a Cristián Droguett como presidente, reelecto en mayo con el 39,7 por ciento de los sufragios, según informó La Tercera. Lo acompañan Cristián Espíndola como tesorero, elegido con el 24,5 por ciento, y Juan Comas como secretario, con el 20,9 por ciento.

Droguett fue quien confirmó la acción del sindicato. "Efectivamente ingresamos una denuncia por las declaraciones del señor Javier Correa", dijo el 10 de junio al sitio Redgol. Luego aclaró la postura gremial: "Sabemos que estamos expuestos a la crítica y es completamente válido, pero no es la forma como se realizó esta vez".

El mismo presidente arrastra, sin embargo, uno de los antecedentes más pesados del arbitraje chileno reciente. En mayo de 2022, el Tribunal de Disciplina lo castigó con 30 fechas de suspensión por su participación en un escándalo arbitral que marcó al fútbol local.

El sindicato también protagonizó otro episodio que generó debate. Desde su cuenta en Instagram, Arbifup respondió a las críticas que el técnico de Universidad Católica, el argentino Daniel Garnero, lanzó contra los árbitros. La respuesta, con referencias a "fisicoculturistas y más fachas", se viralizó y abrió preguntas sobre el tono institucional del gremio.

El Tribunal de Disciplina aclaró que otros futbolistas con declaraciones similares, como el volante Marcelo Díaz, no fueron sancionados porque nadie los denunció formalmente. La diferencia con el caso Correa no fue de criterio jurídico: fue de quién decidió actuar.