Lanzarse al Estrecho de Magallanes en pleno invierno patagónico no es un impulso irracional. Es una declaración de pertenencia. Este sábado, más de 7.500 personas celebraron ese rito colectivo al sumergirse en aguas a 4°C con sensación térmica de -3°C, en el Chapuzón del Estrecho, el hito más esperado de las Invernadas de Punta Arenas.
El evento reunió a magallánicos, visitantes de otras regiones y turistas extranjeros dispuestos a cruzar el país o el océano para compartir ese instante helado. Según el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, el 65% de los inscritos llegó desde fuera de la región, una cifra que da cuenta de un fenómeno que ya trasciende lo local.
Hubo momentos que marcaron esta edición. Erika, de 90 años, se convirtió en la participante de mayor edad y recibió un reconocimiento especial durante la jornada. También estuvo presente Bárbara Hernández, reconocida nadadora chilena especializada en aguas gélidas, quien se lanzó al Estrecho junto a su padre.
Las Invernadas de Punta Arenas son la celebración invernal más emblemática del extremo sur de Chile. Lo que nació como una práctica local se ha consolidado en un evento de alcance nacional e internacional, como confirman los números de esta edición: de los más de 7.500 participantes, dos tercios llegaron desde fuera de la región de Magallanes.
