El 1 de mayo de 2026, la cuadra 6 del jirón Parinacochas, en el distrito de La Victoria, fue testigo de una nueva página en la historia del Mundialito de El Porvenir: Collaval Jhammers, representante del Cercado de Lima, se coronó campeón del torneo de fútbol callejero más tradicional del Perú tras derrotar en la final a Cevichería Mi Barrunto por 1 a 0. Nadie los tenía entre los favoritos.
Pero ahí estuvieron, firmes desde el primer partido, para quedarse con el título más codiciado del barrio. La jornada comenzó antes del amanecer, como manda la costumbre.
Familias enteras tomaron posición en las veredas, los balcones se llenaron de banderas y los vendedores ambulantes montaron sus puestos entre el olor a comida callejera y el ruido de los platillos. Así se vive el Mundialito: sin tribunas numeradas, sin palcos VIP, solo barrio, memoria y pelota.
PUBLICIDAD El camino de Collaval Collaval Jhammers llegó al torneo sin el peso de la historia a su favor. Ningún título previo en el palmarés, ninguna corona que defender.
Pero desde los octavos de final dejó en claro que no había venido a hacer bulto. Su primer obstáculo fue Los Malditos de Pamplona, ante quienes se impuso 1-0 con un partido ordenado y sin concesiones.