El impacto laboral y económico de las empresas “de una sola persona” que operan con agentes de IA El modelo abre opciones de emprendimiento y autoempleo para los segmentos con mayor desocupación -aunque con conocimiento de la tecnología-, pero plantea retos en protección social, formación en IA y mayor demanda de cómputo. Noticias destacadas A principios de marzo, Reuters informó que varios polos tecnológicos y manufactureros de China están impulsando medidas para construir una industria en torno a OpenClaw, el agente de inteligencia artificial (IA) gratuito y de código abierto capaz de realizar tareas de forma autónoma, adquirido por OpenAI.

Incluso, algunas ciudades del país asiático están ofreciendo subsidios y recursos para construir empresas “de una sola persona”, donde los flujos de trabajo son orquestados por agentes autónomos. Este nuevo modelo supone oportunidades, pero también desafíos, para el mercado laboral y la economía local, desde nuevas formas de crear y operar negocios, hasta nuevas posibilidades de autoempleo y emprendimiento para los grupos más afectados por el desempleo, como las mujeres y los mayores de 55 años.

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación alcanzó 8,3% entre noviembre de 2025 y enero de 2026, y en las mujeres el desempleo llegó al 8,7% en ese período. En tanto, el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales -basado en cifras del INE- señaló que, al comparar el cuarto trimestre de 2019 con igual período de 2025, el desempleo en personas de 55 años y más subió de 3% a 5,8%, la tasa de ocupación bajó del 45,1% al 40,2%, y el tiempo promedio para encontrar trabajo llegó a 11,8 meses.

En un escenario laboral desafiante para algunos segmentos, el fenómeno de las empresas de una persona con apoyo de la IA se instala como una alternativa emergente, aunque no exenta de riesgos. La CEO y fundadora de The People Future, Denisse Goldfarb, dijo que el modelo de empresas de una persona con agentes de IA “no compite con el empleo tradicional”, sino que abre oportunidades para “formalizar, escalar, profesionalizar y monetizar” la experiencia y generar nuevos emprendimientos en solitario (solopreneur), por ejemplo, en el caso de personas sobre los 50 años.

“Esto puede favorecer especialmente a profesionales de trayectoria ejecutiva o de perfil especialista, ya que les permite seguir trabajando de modo independiente. Algunas opciones -bajo este nuevo modelo- son consultoría, mentoría, servicios especializados o crear micronegocios B2B”, comentó.