¿Tiene futuro una Modalidad de Cobertura Complementaria para Fonasa? La licitación de la Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC) de Fonasa fue declarada desierta por segunda vez y esto no es solo un traspié administrativo.

Es, probablemente, el primer test de realidad financiera de una de las reformas más emblemáticas derivadas de la ley corta de isapres. Y el resultado fue categórico: el mercado asegurador no consideró viable el modelo propuesto.

La pregunta relevante ahora no es únicamente por qué fracasó el proceso, sino algo más profundo: ¿puede existir en el país una Modalidad de Cobertura Complementaria verdaderamente sustentable? Y, más importante aún, ¿vale la pena insistir en ella?

La respuesta requiere salir de la lógica binaria entre defensores y detractores del sistema privado. Porque los seguros de salud no funcionan sobre consignas; operan sobre diseño de riesgo, incentivos y capacidad de gestión.

La MCC nació con un objetivo políticamente atractivo: permitir que afiliados de Fonasa accedan a una red privada con menores copagos, mediante un seguro complementario licitado. En teoría, parece una fórmula razonable para ampliar protección financiera y descongestionar el sistema público.