El Banco Central dará a conocer este miércoles el Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica) de mayo, y todo apunta a que el número no será bueno. Cuatro centros de análisis consultados por Diario Financiero coinciden en que la actividad habría caído entre 1% y 1,6% respecto al mismo mes del año pasado, lo que convertiría a mayo en el quinto mes consecutivo en negativo para la economía chilena.
La cifra no es solo un mal dato en el boletín estadístico del mes. Si se confirman las proyecciones, el segundo trimestre del año terminaría con contracción, lo que junto al primer trimestre ya negativo configuraría una recesión técnica: dos trimestres consecutivos de caídas anuales. Para quien vive del sueldo, eso se traduce en mayor cautela de las empresas para contratar, bancos más restrictivos con el crédito y familias que aprietan el presupuesto.
La velocidad con que se deterioró el escenario sorprendió incluso a los analistas. Apenas semanas atrás, la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central anticipaba una expansión de 0,2% para mayo. Lo que cambió fue la publicación este martes de los indicadores sectoriales del mes, que llegaron más débiles de lo esperado, especialmente en minería.
Alejandro Fernández, gerente de Estudios de Gemines, proyecta una caída de 1,2% para mayo, con lo que el acumulado de los primeros cinco meses del año marcaría un retroceso de 0,9%. Su cálculo es directo: si el Banco Central confirma ese número, el segundo trimestre cerraría con una caída de 0,6% anual y de 0,2% respecto al primero en cifras desestacionalizadas, o sea, ajustadas para poder comparar trimestres entre sí. Eso sería recesión técnica.
Nicolás García, economista senior de Coopeuch, llega a una proyección más pesimista: una caída de 1,5% para mayo. Apunta a la minería como el principal factor, pero advierte que el deterioro en el quinto mes del año se habría extendido también al comercio y a los servicios. Que esos dos sectores flojeen al mismo tiempo es una señal más preocupante, porque son los que más sienten el pulso del consumo cotidiano.
Clapes UC (el centro de políticas públicas de la Universidad Católica) y el OCEC UDP (Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales) proyectan caídas de 1,5% y 1,6%, respectivamente. Santander se muestra algo más cauto con una baja de 1%.
Hasta ahora, parte de las contracciones podían atribuirse a factores puntuales de sectores productivos. Pero cinco meses seguidos en rojo, con el deterioro extendiéndose hacia servicios y comercio, empuja a los economistas a hablar de algo más que episodios aislados. El Banco Central publicará el dato este miércoles.
