Luis Eduardo Escobar, exjefe económico de la campaña de Jeannette Jara y miembro de la fundación Chile 21, dijo en el programa El Primer Café que Chile cometió "un gran error" al concentrar recursos en la educación superior en lugar de la educación de la primera infancia.

El economista explicó que la evidencia, decía él, muestra que la inversión en los primeros años de vida es determinante para la capacidad de aprendizaje posterior. Citó estudios tempranos del Banco Mundial, que identifican la importancia de los primeros tres o cuatro años de vida para el desarrollo cognitivo y educativo.

Escobar lamentó además que el país no haya logrado desarrollar una institucionalidad capaz de elevar de forma sostenida la calidad educativa. Señaló que esa falencia se refleja en el rendimiento en pruebas internacionales y en dificultades prácticas dentro del mercado laboral, donde incluso profesionales con formación técnica enfrentan problemas para interpretar instrucciones escritas.

En su diagnóstico incluyó la amenaza de la automatización y la inteligencia artificial, que según él reduciría puestos de trabajo en tareas de escritorio y de rutina. Para Escobar, ese fenómeno agrava la urgencia de cambiar la priorización del gasto público hacia la primera infancia.

Desde otro ángulo, Macarena García, economista senior de Libertad y Desarrollo, dijo que Chile está rezagado en productividad y en capital humano, y que cifras de analfabetismo funcional —personas que leen y escriben pero no comprenden lo leído— complican la adaptación a tecnologías de la información.

La discusión, más allá de las diferencias conceptuales, vuelve a poner sobre la mesa prioridades presupuestarias y diseño institucional. Escobar propuso centrar políticas y recursos en la atención y educación de los primeros años de vida para mejorar aprendizajes posteriores y la empleabilidad futura.

Escobar advirtió que "muchos estudios dicen que el 30 ó 40 por ciento de la gente podría perder su empleo" por la irrupción de la inteligencia artificial, y sostuvo que priorizar la inversión en los primeros tres o cuatro años de vida es la medida central para enfrentar ese riesgo.