¿Eres de los golosos a los que les gusta preparar un picoteo nocturno o un tentempié antes de irte a la cama? Esta práctica, que puede parecer inofensiva, puede aumentar las posibilidades de sufrir cáncer colorrectal (CCR) según una revisión de múltiples estudios cientÃficos.
El CCR representa el tercer lugar entre los cánceres en hombres y el segundo en mujeres de acuerdo a la American Cancer Society. Además, es la tercera causa principal de muertes relacionadas con el cáncer en ambos sexos.
Para el 2040, se prevé que los diagnósticos de este cáncer aumenten un 47% hasta superar los 3,2 millones de nuevos casos y 1,1 millones de muertes anuales, por los cambios en el estilo de vida en los paÃses desarrollados, dice uno de los estudios analizados. Comer de noche y el cáncer colorrectal “Además de la calidad de la dieta, que influye en el riesgo de cáncer colorrectal, los patrones temporales de alimentación, como la frecuencia, duración, regularidad y horario de las comidas, también pueden desempeñar un papel importante”, dice el inicio de la investigación sistemática publicada en Springer Nature.
La búsqueda incluyó estudios publicados hasta julio del 2024 en bases de datos como Medline, Scopus o Web of Science, donde se identificaron 20 investigaciones con datos de 325.294 participantes. El procedimiento analizó variables como frecuencia de comidas, horarios de alimentación, consumo nocturno, duración entre la cena y el sueño y omisión del desayuno.
Varios de estos estudios coincidieron en que comer tarde en la noche, dejar poco tiempo entre la cena y el sueño, saltarse el desayuno y mantener una alta frecuencia de comidas poco saludables podrÃan aumentar el riesgo de CCR. Otras conclusiones Uno de los documentos que se analizó evaluó exhaustivamente el efecto del horario de las comidas en la mortalidad por cáncer colorrectal durante 17 años y examinó el punto medio entre el ayuno nocturno y la ingesta de alimentos a altas horas de la noche, asà como la frecuencia de las comidas.