La luz de tope, el clima y los riesgos: las versiones encontradas tras la tragedia del Bruma De la enorme abundancia de datos, pericias e informes exhibidos durante la formalización, queda claro que no existe acuerdo ni siquiera en hechos o situaciones básicas. Por ejemplo, la situación del clima y el oleaje al momento del abordaje.

Noticias destacadas En fase clave entró la investigación penal que se sigue tras la muerte de los siete tripulantes de la nave Bruma en la madrugada de 30 de marzo del año pasado, en la bahía de Coronel, tras un “abordaje” del Pesquero de Alta Mar, PAM Cobra, ligado a la firma Blumar. Fueron tres jornadas de audiencia desarrolladas entre este miércoles y viernes, con el objetivo de formalizar y también debatir las medidas cautelares en contra de los tres imputados que son personas naturales -el capitán y patrón del Cobra, Roberto Mansilla, Luis Macaya y Jaime Sandoval-, y en contra de la empresa Blumar, esta última en virtud de la ley de Responsabilidad Penal de la Persona Jurídica.

¿Pero qué pasó realmente aquella fatídica madrugada del 30 de marzo de 2025? De la enorme abundancia de datos, pericias e informes que uno y otro lado presentaron para sustentar sus respectivas tesis, no existe acuerdo ni siquiera en hechos o situaciones básicas.

Por ejemplo, la situación del clima y el oleaje al momento del abordaje. Mientras el Ministerio Público afirmó que el viento era calmo y las olas no superaban los 2 metros, la defensa de los imputados sostuvo que un informe de la Armada para el 30 de marzo señalaba que el mar estaba “muy grueso”, con olas de 4 a 5 metros y que una boya del Shoa cercana incluso captó alturas de 4,91 metros.

Y que era tal el frente de mal tiempo que el Puerto de San Vicente estuvo cerrado. Un segundo punto muy debatido fue si la embarcación contaba o no con “luz de tope”, que pudiera alertar a su entorno de que estaba fondeada en aquella zona cercana a la isla Santa María, en la región de Bio Bío.