Uno de cada dos científicos jóvenes en Chile tiene otro trabajo para llegar a fin de mes Un reciente estudio de la U. de Chile logró cuantificar la situación que viven cientos de investigadores e investigadoras en el país, situación que se agudiza al enfocarse en las distintas brechas sociales y de género entre los científicos recién iniciados en sus carreras laborales.
Tienen doctorados, publican papers, forman estudiantes y levantan proyectos científicos. Pero, pese a años de especialización, gran parte de los investigadores jóvenes en Chile enfrenta contratos inestables, bajos ingresos y crecientes dificultades para acceder a financiamiento.
Esa es una de las principales conclusiones de una investigación de la Universidad de Chile aplicada a 267 científicos con menos de 10 años desde la obtención de su PhD, la cual registró las condiciones laborales y académicas de quienes hoy sostienen buena parte de la producción científica del país. Los resultados no son positivos.
La publicación aparece en un contexto de discusión presupuestaria para el Ministerio de Ciencia. Las investigadoras advierten que eventuales recortes o revisiones de programas podrían profundizar un escenario que ya consideran crítico.
El estudio reunió respuestas de investigadores que actualmente trabajan en universidades y centros de investigación del país. Del total, el 58,8% pertenece a ciencias naturales, seguido por áreas de ingeniería (13,3%) y ciencias sociales (10,9%).